cuadrado III.III) Sus propulsores

En este punto, haremos referencia a quienes fueron los principales responsables del lugar.

En el Buenos Aires del 1900 se vislumbraba un cambio radical de ideas en cuanto a la jerarquización de la ciudad, basado en la modernización y la urbanización de las ciudades europeas. Fue en esa época, cercana al centenario, en la que más auge cobró el trazado de avenidas, calles y valorización de los espacios verdes.

Tal como nos demuestra la historia, tres hombres lograron reunirse en el mismo momento político y, con igualdad de criterios, lograron plasmar sus ideas en la urbanización de nuestra ciudad.

Fue el Intendente Joaquín Samuel Anchorena quien permitió que los entonces Directores de Parques y Paseos, Carlos Thays y su sucesor Benito Carrasco, concretaran el deseo de todos ellos de darle el esplendor que merecía la zona del Parque Tres de Febrero, con la conclusión de las tareas de los Jardines del Rosedal.

Joaquín Samuel Anchorena (Intendente 1900- 1914 )

Nació en Buenos Aires, el 20 de agosto de 1876 y falleció , en la misma ciudad, el 19 de Julio de 1961.

En 1894 inició sus estudios en la Universidad de Buenos Aires y a los 22 años obtuvo el diploma de abogado en la Facultad de Derecho y Ciencias Sociales. Una vez graduado se dedicó a las tareas agrícolas, administrando la estancia La Merced, propiedad de su madre. Sobre su actividad en las tareas agrícolas "dice José María Bustillo....Recorría a caballo, desde el amanecer, los potreros alfalfados, poblados con haciendas cada vez más seleccionadas.Se regalaba la vista con un parque planeado, con amor de aficionado a las plantas y a las flores, ordenadas con artística simetría". Es este un ejemplo que nos hace suponer que desde su juventud, Anchorena era un ferviente admirador del ornato y la armonía en los espacios verdes.

Se suma a la función pública convencido que desde allí podría accionar para promover la actividad agrícola en las tierras de la Patagonia.

Anchorena se incorpora a la Cámara de Diputados el 11 de Mayo de 1908 y entre sus proyectos propone la modernización de la ciudad. El 12 de octubre de 1910 asume Roque Sáenz Peña la Presidencia de la Nación quien tendrá por Ministro de Obras Públicas a Ezequiel Ramos Mexía quien propone al Presidente, el nombre de Joaquín Samuel Anchorena para desempeñarse en la Intendencia Municipal de Buenos Aires. Asume ese cargo el 21 de octubre de 1910 después de presentar la renuncia a su banca de diputado el 20 de octubre de 1910.

En el año 1904 se crea el Instituto Superior de Agronomía y Veterinaria y por Decreto del PEN el 10 de mayo de 1909 se incorpora este Instituto a la Universidad de Buenos Aires, siendo en ésa epoca Anchorena docente de la misma. Podemos suponer, teniendo en cuenta las fechas, que fue en el área de la docencia en el Instituto Superior de Agronomía y Veterinaria, donde conoció a Benito J. Carrasco , quien en 1908 regresó a nuestro país después de haber realizado estudios en el extranjero, y ya era reconocido por su sabiduría sobre el tema de urbanización, espacios verdes y jardines. También encontramos referencias a los proyectos que pretendía llevar a cabo el Intendente Anchorena durante su gestión recreados en un texto de Enrique Gomez Carrillo.


cuadrado EL ROSEDAL

El Rosedal

De pie sobre un banco de piedra, el intendente Anchorena me explica sus proyectos. Mientras este hombre habla, yo le contemplo y no puedo menos de considerarlo cual un símbolo.

-Por desgracia - exclama el intendente bajándose de su banco-, no es posible ir tan de prisa como uno quisiera. Ahora, en el centro, las avenidas diagonales, que deben servir para descongestionar la city y para romper la monotonía del damero colonial, es lo que más nos preocupa. Pero al mismo tiempo hacemos algunas otras cosas... Uno de los trabajos importantes llevado a cabo el año pasado ha sido el jardín a la francesa en el Parque Tres de Febrero. Hemos tenido en aquel sitio necesidad de levantar el nivel del suelo hasta dos metros en ciertos lugares con motivo del ensanche de la avenida de Alvear, que es nuestra Avenue des Champs Elysées...

Allá -exclama el intendente, extendiendo el brazo hacia el Norte-, allá, frente a la Avenida de los Lagos, nos hemos reservado unas cuatro hectáreas para hacer una Roseraie...! Ah, no es la Malmaison, no!... Apenas unos diez mil o doce mil rosales plantados clásicamente, y entre los cuales repartiré algunas obras de arte que deben llegar pronto de Europa... Conoce usted a Bourdell?

-Es el más grande escultor después de Rodin- le contesté.

-Bueno!- exclama con un aire ingenuo-. Me alegro!... De Bourdell son justamente algunas de las obras que esperamos... Los jardines, las flores, a mi me interesa eso mucho...

ENRIQUE GÓMEZ CARRILLO

Carlos Thays (Director Parques y Paseos 1891-1914 )

Arquitecto paisajista nacido en París el 28 de Julio de 1849, quien fuera designado Director de Parques y Paseos el 5 de mayo de 1891, fue el responsable del proyecto y obra de 80 parques de nuestra ciudad. Ocupó este cargo durante 22 años y fue sucedido en el mismo, por su discípulo Benito Carrasco, autor entre otras obras del Rosedal de Palermo.

Todos los autores que escribieron sobre Carlos Thays coincidieron en que la remodelación de los parques y paseos a su cargo llevaban como sello personal el marco de lagos y fuentes.

Diario La Nación.

"Carlos Thays: el francés que urbanizó Buenos Aires", Buenos Aires 2/3/1975.

"Tan tremendos eran los barriales y las inundaciones de Palermo, que el tren no podía atravesarlos para llegar a Retiro, y los promotores de las vías férreas habían pedido a Thays una solución. Este la concibió a partir de un enorme lago de cuya excavación saldría tierra para los terraplenes. Los lagos fueron la obsesión del artista, a tal punto que llegaron a ser como su firma en el proyecto".

"Una vez conseguido el espejo de agua, venía inevitablemente la estatua: la ninfa, la Diana, la niña en el bosque, además del embarcadero, las glorietas, el remate de jarrones, los faroles con rosas."

Benito Javier Carrasco (Director de Parques y Paseos 1914- 1918.)

Nació y falleció en Buenos Aires (1877-1958)

Cursó sus estudios de ingeniero agrónomo en la Facultad de Agronomía de la Universidad Nacional de la Plata (1895-1898) y fue profesor de la Facultad de Agronomía y Veterinaria de la Ciudad de Buenos Aires.

Ingresó como empleado de bajo rango en la Municipalidad y llegó con el tiempo a concretar la obra de Thays, como su sucesor en la Dirección de Parques y Paseos en el período 1914-1918.

Desarrolló su profesión en todos los aspectos, poniendo especial énfasis en el cuidado y la armonización de los espacios verdes y el urbanismo. Se destacó como docente, publicista, director de obras, proyectista, conferencista y funcionario.

Sus obras de jardinería, basadas fundamentalmente en la armonía y el buen gusto, pueden ser apreciadas en todo su esplendor por los documentos fotográficos que acompañan sus publicaciones.

A pesar del tiempo transcurrido, y los diversos criterios de quienes lo sucedieron, sobreviven los restos de su obra original, manteniendo aún sus patrones, tal es el caso de El Rosedal de Palermo y la Costanera Sur.

La intención de este paisajista, al igual que la de su maestro, era trabajar "...en defensa y revalorización de lo autóctono...". En sus publicaciones se destacan algunos principios que caracterizan su obra y la hacen única:

"...Para conocer el grado de adelanto de una ciudad basta estudiar sus paseos públicos..."

Ordenanzas y Decretos - Originales - Año 1914 - Tomo I, (Pág. 71)

Desígnase al Ingeniero Don Benito Carrasco, para ocupar el cargo de Director General de Paseos.

Enero 16 de 1914.-

Habiéndose acordado por decreto de ayer dictado en el expediente N 71886-T-910, la jubilacion solicitada por el Señor Director General de Paseos Don Cárlos Thays, teniendo en cuenta la actuación descollante de este funcionario en el largo tiempo que ha ejercido la Dirección de aquella importante dependencia municipal y considerando que es de urgencia proveer á la designación de la persona que haya de sustituir al Señor Thays,

El Intendente Municipal,

Decreta:

Art. 1. Désen las gracias al Señor Don Cárlos Thays por los importantes servicios prestados á la Comuna durante el tiempo que ha desempeñado el cargo de Director General de Paseos.

Art. 2 Designase para ocupar el mencionado cargo al actual Vice-Director Ingeniero Don Benito J. Carrasco.

Art. 3. Comuníquese, etc.

Joaquín Samuel Anchorena

Años más tarde, otro hombre sumó sus ideas a fin de darle continuidad a la obra de Benito Carrasco.

El arquitecto francés J.C. Forestier quien fuera contratado por el Intendente Noel para estudiar los espacios verdes de nuestra ciudad. Al respecto dijo:


LOS PARQUES Y JARDINES EXISTENTES, SU CUIDADO Y DECORACION


cuadrado IMPRESIONES GENERALES SOBRE LOS JARDINES PUBLICOS

La primera impresión que recibí al ver los jardines públicos y los parques de la ciudad, que se hallan en la zona Noroeste, me convenció de que se los cuidaba y arreglaba admirablemente; me sorprendió en ellos la minuciosidad de la disposición y decoración floral, que por regla general, reclaman un cuidado meticuloso y un gasto elevado de mano de obra. Pude darme cuenta más tarde de que ese atildamiento redundaba en perjuicio de otros trabajos más útiles y de que particularmente traía como consecuencia el descuido de los parques de los barrios céntricos.

Si se piensa en la multiplicación de los paseos que natural y lógicamente derivará del progreso de los distintos barrios, fácil será apreciar la conveniencia de evitar desde ahora un aumento excesivo del personal obrero y de obtener al mismo tiempo una disminución en los gastos de mano de obra, lo que se conseguirá suprimiendo la mayor parte de los dibujos formados con plantas pequeñas, o sea, los que se llama la decoración en "mosaico-cultura", tal como existe en los taludes de la Terraza Francesa. Exigen demasiado cuidado y no poseen ni la vista, ni el encanto de los grandes conjuntos resplandecientes de flores.

Por lo demás, esos jardines ganarían en belleza, si se diera mayor simplicidad a sus contornos trazados. Bien es cierto que a mucha gente le agrada ir a pasearse por los jardines, no sólo para deleitarse con las flores, sino también para admirar el ingenio y hermosura con que están arreglados. Ese deseo podría satisfacerse, tal vez, intercalando algunos canteros cuidados con más esmero y adornados profusamente en medio de los cuadros más extensos tratados con suma sencillez, que serían por ese motivo más apropiado para los juegos y esparcimiento de los niños, más fáciles de cuidar y a menudo de aspecto no menos agradable, cuando los árboles que los circundan o sombrean alcanzaran un desarrollo suficiente. (Véase el Proyecto de los Parques Avellaneda, de los Irlandeses, etc.).

Añádase a lo dicho que el notable contraste que formarían las grandes alfombras de césped con esos puntos pequeños, pero decorados primorosamente, daría a unos y otras mayor realce y mérito.


cuadrado PALERMO

El gran Parque de Palermo es incuestionablemente una de las maravillas de Buenos Aires.

Se llega hasta él por la Avenida Alvear, que es ya bastante amplia y hermosa como está, pero que sin duda lo sería más aún, si se la ensanchara con dos veredones o contra-calles que dieran cabida cada uno a tres hileras de árboles, sino más.

Esa avenida va a desembocar en la plazoleta en que se levanta el Monumento a los Españoles.

Valdría la pena de que también la referida plazoleta fuera agrandada en las mismas proporciones, lo que se conseguiría simplificando una parte de los jardines colindantes, sobre todo aquella en que se formó en el césped una hondonada que difícilmente se justifica en ese sitio.


cuadrado EL ROSEDAL

El encanto del Rosedal reside en el vivo colorido de la enorme cantidad de sus flores.

Pero mayores serían aún sus atractivos si se diera más sencillez a algunos contornos de los canteros y se modificara el gran puente cubierto por un enrejado, que se destaca demasiado sin la suficiente hermosura y elegancia.

Convendría, además, hacer de modo que los visitantes pudieran buscar con facilidad las variedades de rosas que desean ver, clasificándolas de una manera clara, o bien por razas, o bien por colores, o con otro criterio.

Quizás sería también de interés para el público poder hallar y examinar reunidas en un cuadro especial todas las rosas nuevas de los dos o tres últimos años, para lo cual bastaría un cantero que pudiera contener de 150 a 200 rosales. Como regla general, cada variedad debería estar representada por 4, 5 ó 6 ejemplares juntos.

Intercalaré aquí algunas indicaciones esencialmente prácticas sobre la manera de plantar y cultivar rosales.

Después de algún tiempo se hace indispensable remover el sitio y la tierra ocupados en forma permanente por plantas de rosa, sobre todo si se comprobó alguna enfermedad o casos de clorosis. En tal caso el remedio consiste en utilizar tierra nueva en que no hayan crecido rosales, a la cual hay que mezclar un mes antes resaca y abono, un poco de caliza, si fuera pobre en cal, asta tostada molida, escorias de la defosforación Thomas (molidas finas), sulfato de potasio y sulfato de magnesio.

Se entrevera todo y se remueve varias veces, teniendo cuidado de no conservarlo en un sitio muy húmedo, y luego se agrega, mezclándola bien, una pequeña cantidad de nitrato de potasio natural (no hay que emplear nitratos obtenidos por la reacción del cloruro de potasio sobre el nitrato de sodio).

Puede suceder que en algunos canteros no sea posible cambiar la tierra. Se recurre entonces a inyecciones subterráneas de sulfuro de carbono (aproximadamente 200 gramos por metro cuadrado).

Tres semanas después de inyectar el sulfuro se ventila el terreno, moviéndolo una o dos veces, y luego se fertiliza con fermentos nitrificantes nuevos, usando tierra que no haya tenido rosales, o mejor, mediante un compuesto en plena nitrificación, que se mezcla íntimamente con el terreno sulfurado en el momento del segundo removido. Sino, empléese en su lugar Nitragine, que en cada centímetro cúbico contiene millones de bacterias puras.


cuadrado LOS ROSALES

Consultando los catálogos del Jardín Botánico y los de los horticultores de Buenos Aires, se nota con placer que contienen ya la mayor parte de las variedades más recientes de rosas interesantes; empero, faltan en ellos algunas de las obtenidas últimamente y que merecen ser conocidas....

El texto anterior no se transcribe totalmente porque a continuación se detallan informes técnicos sobre las variedades de rosales, que no consideramos necesario transcribir.Los interesados en este aspecto pueden recurrir a la fuente que se cita.

Terminando con esta breve referencia a quienes fueron los impulsores del paseo, podemos decir que a pesar de las diferentes épocas y momentos en que cumplieron sus funciones y las diferencias políticas e ideológicas que mantenían entre sí, una sola intención los gobernaba y en ella coincidían. Al hablar de Palermo y el Rosedal los unía un profundo respeto por el lugar, que cada cual en su momento y con sus obras, intentó recrear de alguna forma, ya sea con lagos, ya sea con flores.


Anterior Indice Siguiente